sábado, 8 de agosto de 2009

Día 4: DC - Decepción completa



Hola a todos. Al final el día en Washington no ha salido como esperábamos. No hemos sido capaces de contactar con David Vanterpool, no hemos visto a Barack Obama más que en - muchas - fotografías y ha hecho un calor insoportable. La cena de anoche estuvo bien, Pascual, el clarinetista de la Orquesta Filarmónica de New York y su mujer, Gemma, nos llevaron a un japonés no muy lejos de nuestro hotel. Ellos son encantadores y su hija... de esas niñas que se portan bien siempre y a la que se puede llevar a cualquier sitio. Me han caído muy, muy bien y espero verlos en Barcelona cuando vengan a tocar.

Nos hemos levantado a las 6:30 de la mañana para ir a Penn Station y subirnos en un tren Amtrak para ir hasta Washington DC. Ha sido muy curioso ver Times Square vacío completamente, un poco como la Gran Vía en Abre los Ojos - aunque menos exagerado - porque era sábado por la mañana y nadie madruga a esas horas. Nos ha gustado mucho el tren y se lo recomiendo a todo el mundo. Espacioso y cómodo. Qué digo, joder, espaciocísimo y comodísimo. No he visto nada igual. He podido ir estirado a tope a la ida y a la vuelta.



Washington no merece la pena. Es una ciudad llena de edificios oficiales, con avenidas inmensas y sin alma ninguna. Un poco como Madrid si le quitases el centro - totalmente artificial. Allí no se puede vivir sin coche. Eso sí, hay cosas que ver y son chulas. La Casa Blanca, por ejemplo. Hemos estado más cerca de lo que ha estado ZP en 5 años en el gobierno - y eso que había una valla de por medio y estaba al carajo. Aún así y aunque el zoom de nuestra cámara de fotos es realmente pobre - porque lo es - Belén ha hecho esta foto que alegra el corazón:



Hemos ido en peregrinación al monumento Lincoln, que está al final de un parque lleno de ardillas y sobre todo, mucha, mucha gente. Poca sombra y un calor húmedo como los peores días de Barcelona. Además el metro funciona fatal, según qué líneas en hora punta pasa uno cada 12-15 minutos y no hay paradas en la zona cercana a la casa de Barack - supongo que deben tener un bunker nuclear de primer nivel por allí abajo. Los semáforos te dan 25-30 segundos para cruzar grandes avenidas. Encima... las calles verticales iban así.. 5, 4, 3, 2, 1, una calle que no me acuerdo y otra vez 1, 2, 3, 4, 5... Un puteo digno del mismísimo Kafka. Al final hemos copiado a este señor de aquí...


Y nos hemos ido a la estación previo paso por una tienda de souvenirs que vendían todo lo imaginable de Obama: camisetas, periódicos, medallas, pins y hasta condones. ¡Condones! Había camisetas suyas como si fuese Neo en Matrix, el Sheriff local y cosas así... Después hemos hecho un vídeo muy guapo en Times Square que creo que ha quedado bastante bien. Sábado por la noche. Una pasada. Allí en Washington hemos comido en un mejicano cojonudo, creo que nos han puesto el mejor taco que he comido en mi vida. Todos los empleados eran mejicanos y se nota, vaya si se nota...

Mañana el plan es ir al Sylvia's a desayunar, dar una vuelta por Chinatown y quedar con nuestro buen amigo Iñigo para cenar. Eso es, si no nos da un plantón como el que David nos ha dado hoy. Habrá una explicación, estoy seguro... Nos quedan dos días en New York y los vamos a intentar aprovechar a tope.

Adjunto vídeo de cómo va mi descarte de ropa antigua.



Cuídense,

Javi

3 comentarios:

  1. Este blog es la genialidad máxima. No obstante, muy agradecido por la oferta, pero creo que no me quedaré con los gallumbos xD

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  2. gracias, por la dedicatoria. hoy he llorado ,y, reido, mejor que una novela. besitos

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