jueves, 6 de agosto de 2009

Día 1: un laaaaaargo miércoles


¡Ya estamos aquí! Ha sido el miércoles más largo de nuestra vida. Aquí ando, en el hotel, que amablemente nos han despertado a las 6 de la mañana sin ninguna necesidad. Intentaré hacer un resumen más o menos conciso de todo lo que ha pasado. Vaya por delante que se me ha olvidado pillar el cable de la cámara y que de momento no habrá fotos... Pero espero comprarlo hoy mismo.


Corrijo: Belén ha encontrado una forma de hacerlo sin cable ni nada. Acabo de quedar como el mismísimo culo.

Bien, la cosa empezó bastante mal. Pité el control del aeropuerto de Barcelona. Cuando el tío se puso el guante blanco ya me acojoné. Es la típica estampa a evitar en un aeropuerto. Cuando el tío me dijo que me abrochase el cinturón ya me dio la risa floja. Y cuando el hombre me pidió que me diese la vuelta... aparte de apretar al culo, estábamos todos descojonados, policías incluídos. A las 6 de la mañana. Hay que joderse.

Nada más subir al avión nos dimos cuenta que estábamos al lado de un tipo enorme, obesísimo y que quien se sentase en medio no iba a caber ni de coña, así que hice lo correcto: anticiparme a la situación y valientemente sentarme en la ventana. Belén protestó a la gente de British Airways, que entendieron la situación y la mandaron a clase club directamente. A los dos, de hecho. Menos mal, porque el pavo ese encima era un borde.

El tránsito en Heathrow fue fluído y rápido, sin problemas. Tanto fue así que me dio tiempo a pedirme una pinta de Guinness en un bar cerca de la puerta de embarque. Fue pagar y anunciar que nuestro vuelo embarcaba, así que me tuve que beber la pinta al estilo de Samuel L. Jackson en Pulp Fiction. La gente de alrededor, mayoritariamente familias, me miraban como si fuese lo peor. No solo me había pedido una pinta a las 9.45 de la mañana, encima me la bebido de un tirón. Sí, amigos, soy un borracho, pero no tanto...

Lo peor del viaje de momento ha sido que nos tuvieron casi una hora para pasar el control de seguridad, más de media hora después de que nuestras maletas saliesen. Comprendo que los Estados Unidos sean meticulosos a la hora de cuidar su seguridad, pero es de república bananera que la gente recoja sus maletas media hora después de que hayan salido. Encima me perdieron mi maleta donde tenía mis magníficas camisetas y sobre todo mis impagables calzoncillos. He estado sin ropa hasta esta mañana - por cierto, encontrar unos calzoncillos grandes y chulos en la zona de Times Square es altamente complicado. Al principio no me querían mi identificar porque mi pasaporte ponía Gancedo Navarro y el papel solo Gancedona. Aparte de la risa y la rima fácil que produce la palabra Gancedona, hace falta ser corto para no darse cuenta que era yo.

El hotel está 30 metros de Times Square, muy coqueto, con todo lo que necesitamos. De todos moos vamos a pedir que nos cambien de habitación porque damos justo a la calle, que está en obras. Si al jetlag añadimos ruido, esto va a ser la hostia. Times Square impresiona, pero no tanto como la primera vez. Es algo así como ver a Oasis - la primera vez es la polla y luego básicamente es más de lo mismo, pero sigue molando mucho. No nos dio mucho más tiempo que recoger los bártulos e irnos a ver a Chris Isaak al Beacon Theater, afortunadamente a una parada de metro del hotel.

Chris Isaak estuvo sensacional, aún llega a las notas altas con la gorra y tiene una banda de músicos expertos. Se nota el buen rollo. La iluminación estuvo bastante bien y pese a la pinta de serio que tiene, Isaak es un crack. De los mejores que he visto en monólogos entre canción y canción. El teatro fue impresionante, hasta Isaak hizo una coña muy buena. "Me encanta este sitio. Me hace recordar cuando empezaba en mi ciudad, en un centro comercial, tocando delante de una tienda de zapatos los martes por la tarde. Tú tratas de dar lo mejor de tí mismo pero la gente no es gilipollas. Te ve tocando un martes por la tarde frente a una tienda de zapatos y todo el mundo sabe que los artistas de verdad, los buenos, tocan los miércoles."

Tocó prácticamente entero su nuevo disco Mr. Lucky - menos la primera canción, la mejor del disco, no sé por qué - y todos los clásicos. Hizo versiones de Elvis y Roy Orbison - Only the Lonely en acústico - y subió hasta el gallinero, donde estábamos, durante una canción. O sea, el tío salió a la platea, cogió las escaleras sin parar de cantar y se plantó allí. Tenemos un vídeo que queremos compartir con vosotros, sensacional, también grabé Wicked Game entera.



De momento eso es todo, chispa más o menos. Belén ha traído desayuno y ahora nos vamos a Central Park. Hasta he comprado un frisbee para jugar!


PD: Belén ha vuelto con el desayuno y noticias. ¿Qué noticias? Tendréis que esperar al siguiente blog... Pista: programa de TV.

PDD: Es un viejo truco publicitario el dejar a la audiencia en vilo para luego que sea una chorrada. El Tomate lo hacía constantemente.

PDDD: El Tomate ha hecho mucho daño a la sociedad en general y a mi cerebro en particular. Ayayayayaayyyy....

6 comentarios:

  1. jajajaja... eres buenísimo Javi! no he levantado la vista ni un segundo hasta que he acabado :) definitivamente, me habéis enganchado con el amazing viaje ;)

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  2. ¿Cómo le llamaréis a la marca blanca de GANCEDONA? Algo así como HAZTEAUNLADO? (dedicado a vuestro orondo compañero de avión)

    Este blog promete... es como ver a Oasis...

    BTW, hay rumores de que Chris Isaak estará actuando este Otoño en CÁDIZ (flipax).

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  3. pareja sois geniales....me he partido de risa....me identifico con otra enganchada a vuestro amazing viaje ;) muakssssssss

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  4. ¿Programa de TV? ¿Váis a ir como público al programa de Oprah Winfrey?

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  5. Lo de Chris Isaak me recuerda a cualquier espectáculo de cantante acabado en Las Vegas o (siendo mas crueles) en Reno. Tu ahí rodeado de viejunas que se metían mano (ya con una edad) mientras oían Wicked Game...

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