domingo, 12 de junio de 2011

Día 8: Masajes, mártires y bailarinas



Hola a todos. Última noche en Taipei, ciudad que echaremos de menos, especialmente cuando estemos en países de costumbres más rastreras y gentes con peores intenciones - que los habrá, y tanto. Hemos empezado el día en el Taipei 101 - o más bien, cerca del mismo. El otro día no tuvimos huevos de hacer una foto decente del gran cimbrel taiwanés porque estábamos muy cerca. Solución: volver e intentar hacerlo desde la parada de metro más cercana, Taipei City Hall. Tras dar una serie de vueltas, ver cómo Belén se compraba unas sandalias y sortear todo tipo de obstáculos, salimos por un sitio cualquiera y bam, perfecto, justo lo que queríamos. Ni hecho a propósito. Hemos hecho, entre otras, la foto de cabecera de esta entrada.







No tenía pensado hacerme un masaje en los pies en mi puta vida pero Belén lleva días insistiendo con volver a ver al tío del otro día, que resulta que se llama Peter Wo - a ver, Peter no se llama ni de puta casualidad, pero aquí todos tienen un nombre europeo y uno chino. Decía que el tío es sensacional, que sus masajes hacen llorar a Chuck Norris y que si le hiciese un masaje a Usain Bolt antes de correr los 100 metros, los haría en siete segundos rascándose un huevo, así que qué coño, me he dejado toquetear. Pasa que a Belén le ha correspondido al megacrack y a mí un subordinado como cara de peo que me miraba fijamente como diciendo "dime dónde te duele, hijoputa". Lo mío ha estado bien pero viendo al amigo de Belén, qué coño, me siento estafado pese a ser un masajista de élite. Este es el final del masaje de Belén. Arte puro, oigan.







Tras comer en un lugar llamado Skylark que frecuentaba en mis años mozos y que sigue siendo una excelente opción calidad-precio, hemos cogido el camino - en taxi - a Martyr's Shrine, un mausoleo que honra a todos los taiwaneses que murieron con honor en las numerosas guerras que sufrió este país hasta que nuestro amigo el Chanca impuso una pacífica, represiva y totalitaria dictadura. El sitio en sí es impresionante, un verdadero homenaje a todos los que dieron su vida por la patria. Generales que lucharon hasta su último aliento, con heridas gravísimas, y que decidieron suicidarse para preservar los secretos de la nación y evitar la tortura. Verdaderos hombres de honor.





Me pregunto qué pensarán estos tíos, hombres duros, hartos de comer polvo en guerras supercabronas contra, principalmente, los japoneses, que se dejaron la piel y mucha sangre en el campo de batalla, cuando vean en qué cojones se ha convertido el ejército taiwanés en la actualidad. Parecen majorettes más que soldados. Cada hora hacen su numerito erótico-festivo para deleite de turistas locales y el accidental viajante extranjero. Es una auténtica mariconada, el ejército lerele. El día que venga China a recuperar Taiwan más vale que rezen y llamen al tío Sam para que se meta en el fregao, porque si estos fulanos son los que tienen que defender el país en plan nenazas, vamos jodidos. Hemos hecho un vídeo del numerito completo. Como espectáculo está bien, pero coño, que son soldados sanguinarios.







Vimos que el Grand Hotel, el mejor del país, un edificio único en su especie, estaba a la vista. Han sido los 15 minutos más infernales que recuerdo. Hemos caminado hasta allí, 38 grados, 80% de humedad, cuesta arriba y culminando en una escalera de cuatro pisos que parecía no tener fin. Todo esto nos lo podríamos haber evitado cogiendo un taxi por menos de dos euros, pero el que suscribe estas líneas es gilipollas y pensó que estaba más cerca de lo que parecía. Belén ha reflejado su descontento en el vídeo que mostramos. Eso sí, luego nos hemos pegado una merendola digna de un príncipe, café con leche, te de rosas y unas galletas que harían que el mismísimo Chanca resucitase para morirse del gusto. Si no se muere del disgusto antes al ver a su bravo ejército, claro, que también podría pasar.













Nos vamos de Taipei pero volveremos. Una pena que esté tan lejos. Esta ciudad llega a estar en Europa, con su gente amable, sus adelantos, sus comodidades y con el precio de transporte público en general... y barre a algunas de las mejores ciudades del continente. Volveremos, pero la próxima estación... es ni más ni menos que Bangkok. Tenemos el vuelo a las 07:50 así que tocará ultramadrugón. Por cierto, Belén consiguió su ventilador-gato. Incluso se lo dieron en azul para que sea el Doreamon más académico que hay, no la mierda verde limón que le dieron inicialmente como si fuese idiota. Brutal.

5 comentarios:

  1. ja ja ja...buenísimo post! El final del masaje, espectacular: nunca había visto nada igual.
    A ver, Javi: el día que a China le dé por invadir Taiwan, más les valdrá a los soldados hacerse pasar por majorettes: de ahí que practiquen.
    Al final hasta me plantearía ir a Taipei alguna vez...
    Bangkok: ahí sí que he estado...qué gran lugar!!!

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  2. Belén y Javi.
    Con vuestras anedoctas conseguís arrancarme una sonrisa a diario.
    Gracias por compartirlas con nosotros, hace que me sienta cercano a ustedes, casi como un compañero de viaje más.
    Muy buena la china de "ay mi cora, ay mi cora, ay mi corazón" y estos soldados-majoretes animarían el Día de la Fuerzas Armadas, hay que contratarlos.
    Respecto a la celebración de la promoción, al final me animé y fuí. No me arrepiento, siempre hay gente que me merece la pena. Sin lugar a dudas se te echó en falta.
    Coño, espero que en el comentario de Teresa, a mi me deje en el 20% restante. Porque allí, la frase más dicha era "Han pasado 20 años y estás igual, no has cambiado" Es uuna frase echa del tipo " En el futbol no hay nada escrito" "No hay rival pequeño" Pero, qué carajo!! estamos tontos, ¿acaso no estoy más gordo, con menos pelo y, el que queda, es más blanco? Ahora sí, lo que te puedo decir es que las tías están más buenas y son más interesantes, en general.

    Como os envidio!! Espero ansioso la nueva entrega.
    Besitos y abrazos.

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  3. Bloch, Núñez, son ustedes unos grandes. A ver si nos tomamos un algo - en Barcelona y en Sevilla - cuando volvamos. Estamos haciendo muchas fotos, pero tranquilos, haremos un top 100 o 150 para no aburrir a la peña.

    Esperad a la entrada de hoy - lujo asiático. Nos han dado upgrade en el avión y en el hotel por la cara. Pensarán que uno de los dos - probablemente yo - es un enfermo terminal. La habitación que nos han dado es como mi puto piso por 120 EUR la noche. Es la hostia...

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  4. Vaya sevillanas raras que se marcan los notas de los cascos blancos.
    ¿Qué son? ¿Boleras del siglo XVII?

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  5. Ese vídeo hay que montarlo con fondo musical de "miralá cara a cara que es la primeraaaa..."

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