sábado, 30 de julio de 2016

Intrusismo en el blog: Belén debuta en Aventura 2016



Llevo varias semanas pensando en dejar mi granito de arena en este nuestro blog, bueno, llamarlo nuestro es tener la cara muy dura, ya que mi aportación es aguantar esporádicamente la cámara y leer en voy alta las prodigiosas entradas de blog que se escribe mi estupendo marido.

Estas últimas semanas han sido de vértigo, dejarlo todo cerrado, atado y que no gotee por ningún lado no es una tarea facil para una humilde autónoma como yo, pero lo he hecho de matrícula de honor, ahora, ¡¡a disfrutar!!



Hace un par de días me pasé por el siempre amable bazar de Ming con el propósito de hacerme con unos abanicos para ir regalando por Australia, pero Ming no estaba muy por la labor, básicamente me dijo que si cada año nos íbamos a pegar un viaje de estas características, que me iba a regalar los abanicos Rita la cantaora... hay que ver cómo aprenden de rápido los chinos... ¡RITA LA CANTAORA!. Casi a escobazos me echó de su bazar y ya, en la acera, entre la negativa de Ming y que allí va a hacer un fresquito importante, pensé que este año no habría merchandaising del blog, que si hay alguien amable le regalamos una palmadita en la espalda y ¡voilá!



Volvemos, si, pero volvemos primero a Kuala Lumpur, ciudad que nos dejó un buen sabor de boca, pero sitio al que no pudimos dedicarle demasiado tiempo. Por eso, volver con 10 años más de experiencia encima y un poquito más de madurez nos apetece muchísimo. Allí se encuentra el mercado asiático más flipante del mundo mundial: PETALING STREET (LO PETA). Una locura, oiga, bolsos, bolsitos, relojes, ropa, cacharros... de imitación, si, pero de gran calidad. Petaling es parada obligatoria en este viaje.

Y luego volvemos a Australia, país que nos trae muchos y buenos recuerdos, además, 10 años más tarde aún tenemos algunos souvenirs que viven y han sido bastante utilizados en casa, ¡menuda calidad! Mi hermana Mónica me reclama trapos de cocina, que ni los portugueses le han durado lo que estos, así que habrá que hacerse con unos cuantos.



Mañana nos enfrentamos a muchas horas de avión y vamos muy preparados: música a cascoporro, películas, revistas, un cuaderno de deberes para adultos que me ha regalado Irina, libros, las cartas, pica pica salado y dulce, cremitas a mano y ropa cómoda, ¡ah! y pastillas para dormir que nos aseguren 7 horas de sueño mínimo para llegar e intentar vencer el jet lag lo antes posible.

Ahora si, ya puedo decir que formo parte de este nuestro blog. Ya volveré a escribir en 2019 o así. ¡Que noooo, que es broooomaaaa! Prometemos pasarlo divinamente - y trolear a Leticia Sabater desde Kuala Lumpur.

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