martes, 15 de febrero de 2022

Día 4: Bibliotecas, amigos y El Rey León




Hola a todos desde New York. Hoy ha sido un gran día, hemos hecho de todo. 



Seguimos donde lo habíamos dejado, esto es, yendo a cenar al Katz's, famoso deli conocido por fundamentalmente dos motivos: uno, allí se rodó la escena más famosa de la película Cuando Harry Encontró a Sally, en la que Meg Ryan finge un orgasmo. Y dos, sus famosos y tremendos bocadillos, con más carne que dos temporadas de Crónicas Carnívoras. 








El sitio no decepciona, es un deli chapado a la antigua en el que 100% de los camareros son dominicanos. Nos trataron bastante bien, la verdad, y eso que nuestros antepasados hicieron suficiente guarrerías por allí como para odiarnos de por vida. Pedimos medio bocata de pastrami y sí, está bueno, pero no es fácil comer mucho más que eso. Si pides el bocata entero te traerán directamente un Almax. Si te comes dos, directamente un cubo. Volvimos en metro en un tren exprés que iba a la velocidad de la luz, que lo cogimos sin saber seguro dónde pararía, y que una de las pocas paradas que hizo fue la nuestra. Cojonuda experiencia, aunque íbamos un poco cagados, la verdad. 




Esta mañana nos lo hemos tomado con calma, aunque nos hemos levantado inexplicablemente pronto. Hemos ido a Bryant Park porque teníamos una cita con vosotros. Parte de Aventura Global es esto, compartir el viaje con la gente que nos aprecia. Como hemos llegado pronto, he comprado dos cafés que estaban malísimos. Bueno, el mío aún tenía un pase, pero el de Belén era directamente peor que beber de un charco, qué hijos de puta. La broma me ha costado 12 dólares, encima el bar estaba cerrado y poco más o menos que nos han echado a la puta calle, a beberlo a la intemperie, a 8 grados bajo cero. Creo que no hubiese costado nada dejar que nos sentáramos dentro del bar, pero el encargado no lo creyó conveniente. Lo típico, dale una chapa o un chaleco distintivo a un tonto y pasan estas cosas. Ojalá su abuso de autoridad absurdo le lleve a alguna situación incómoda, como caerse encima de un cactus y que se le meta por el culo. De canto.



Gracias a todos por vuestras fotos y vídeos de la webcam en Bryant Park. Hemos elegido el de Zuriñe, pero nos han llegado muchos. Justo al lado estaba la Biblioteca Pública de la ciudad, la New York Public Library. Teníamos entradas para ver una exposición llamada Treasures, de tesoros de la ciudad, pero las entradas (gratuitas) eran para mañana. No ha habido problema, porque no hay ni Dios en la ciudad, no hay turistas en Febrero en  años normales, imaginad ahora. Hemos pedido nuevas entradas para hoy mismo y nos las han dado para rápidamente. Cojonudo.









La exposición en sí ha sido impresionante. Había un poco de todo, a saber: partituras originales de Mozart y Beethoven, la primera edición del himno americano, un escritorio completo que utilizaba Charles Dickens habitualmente, la primera Biblia de Gutenberg que llegó a Estados Unidos, manuscritos de Bob Dylan, Virginia Woolf, Karl Marx, una primera edición de el Origen de las Especies de Charles Darwin, una versión temprana de La Importancia de Llamarse Ernesto de Oscar Wilde, el primer libro recopilatorio de obras completas de Shakespeare, un cuadro de Andy Warhol o la Declaración de Independencia de Estados Unidos original firmada por Thomas Jefferson, entre otros muchos. Hemos dado una vuelta por la biblioteca, que es espectacular, y he encontrado un archivo de fotos totalmente público. Hemos buscado fotos de baloncesto y encontrado verdaderas joyas.









Hoy teníamos El Rey León, ese pedazo de musical, y hemos quedado con unos amigos antes ir al Minskoff Theatre, que es donde se representa, así que hemos comido en un sitio típico. Nos han dado una hostia bastante interesante, pero la doy por bien empleada porque hemos pasado un rato agradable, hemos comido bien y bueno, no todo van a ser hamburguesas y mierdas así. Se llama Pershing Square y es el típico diner neoyorkino con mucha clase. Hemos parado a la vuelta en la tienda de la NBA, cuya variedad solo es mejorada por sus impensables precios, y hemos vuelto al hotel en autobús.











Por la tarde hemos quedado con nuestros amigos Ermal y Marijana, que se han mudado de Estambul a New Jersey. La verdad es que hemos pasado un rato excelente, como siempre. Son encantadores, de esas personas con las que te gustaría quedar cada día. Después hemos ido a ver el musical de El Rey León en el Minksoff Theatre. Era uno de los puntos centrales de nuestro viaje y no ha defraudado: coreografía, canciones, interpretaciones, todo sobresaliente. Debo decir que a mí me gustó más Jersey Boys por la historia, pero está claro que de 100 personas que vean las dos obras, 99 optarán por volver a ver El Rey León. Soy un rancio, y ya está.







A la salida hemos visto Times Square iluminado. Tanto, que al salir del teatro parecía de día. En este caso, es mejor callarse porque una imagen vale muchísimo más que mil palabras. Bueno, depende de las palabras. "Te ha tocado el puto Euromillón" vale más que todas las imágenes del mundo, ¿no?

PS: ¡Belén patina mañana! Será en Bryant Park muy tempranito, para aprovechar los precios populares. Mañana debutará ella en el blog, también, contando su experiencia patinadora. Yo me dedicaré a aplaudir, guardarle las cosas y darle agua cuando me lo pida. No se me ocurriría patinar sin tener ni puta idea, solo tengo una dentadura, gracias...

lunes, 14 de febrero de 2022

Día 3: Mercados, tiendas y el puente de Brooklyn



Hola desde New York. Está siendo un día bastante completo, hemos hecho muchas cosas, y casi todas no las habíamos hecho hasta ahora. Es lo que tiene una ciudad como esta, que puedes estar un mes entero y no ver ni la mitad de las cosas que quieres ver. Eso sí, hemos llegado a una conclusión muy clara: New York es una ciudad estupenda para visitar, pero debe ser horrible vivir aquí. La calidad de vida es ínfima. Todo es carísimo, hace un frío del carajo en invierno y un calor infernal en verano. Hemos visto ratas, pobreza, más homeless que nunca, y aunque la ciudad está mucho más limpia, pensamos que vivir aquí tiene que ser una auténtica mierda. El centro del mundo, sí, pero lo de la ciudad que nunca duerme... directamente no es verdad. Tokyo, Taipei, Seúl, Bangkok, eso sí que son ciudades que no duermen. 



Eso sí, hay muchas webcams por toda la ciudad y mañana vamos a salir en una de ellas: será a las 16:30 hora española y os dejamos aquí el link, encima de este párrafo. Poneros una alarma, porque solo vamos a hacer el chorra durante unos breves minutos.



De todos modos, hay mucho que hacer, claro, y lo vamos a hacer pese al frío que hace aquí. Cuando hemos salido a la calle estábamos a ocho grados bajo cero. Nuestra primera parada ha sido ir al cuartel general de los Cazafantasmas. El edificio que utilizaron en la película sigue allí, y siempre está rodeado de fans porque, reconozcámoslo, Cazafantasmas gusta a todo el mundo, joder. Puede ser que seas un tipo sombrío, sin alma, sin aspiraciones en la vida, sin ganas de nada, que ponen Cazafantasmas en la tele, y el tío la ve y canta la canción de la película. Qué coño, tú mismo la estás cantando ahora mismo. Te hemos pillado.









De ahí nos fuimos al Chelsea Market, que a mí me ha sorprendido positivamente. Es un mercado dentro de un edificio donde hay tiendas muy elegantes, un mercado de comida y muchos restaurantes. Comimos un taco y una quesadilla en un mexicano muy famoso dentro del mercado. Por supuesto, nos dieron una hostia acojonante, de dar la vuelta entera después del impacto, pero al menos estaba bueno. Artistas locales exhiben sus obras y hay mucha influencia de Warhol, Basquiat, incluso Banksy. Un sitio muy recomendable, la verdad, se pasan dos horas muy agradables allí dentro. Y no hace frío, porque lo de hoy ha sido criminal.




Hemos pasado por un par de nuestras tiendas favoritas, que están una detrás de la otra en la misma calle, cerca de Union Square. Forbidden Planet es el paráiso del comic y de todo lo relativo con la cultura pop. La tienda es de obligada parada, igual que Strand, la tienda de libros de segunda mano más famosa del mundo. Dicen que si pones los libros uno detrás de otro, formarían una hilera de 30 kilómetros. He comprado tres libros, todos biografías de chicas de rock americano. La dependienta de Strand nos ha recomendado ir a comer a un sitio llamado The Gray Dog y ha sido un acierto total: buena música y mejores sandwiches. Pasa a nuestro top de sitios a recomendar en la ciudad, porque encima no es muy caro.






De allí hemos ido a Academy Records, dicen que la mejor tienda de discos de la ciudad. Bueno, si esto es lo que tiene que ofrecer New York, pues menuda mierda. Nada en la tienda era posterior a 1985, muchísimos maxisingles, que ya me diréis quién coño compra maxis a estas alturas. Ha sido una decepción absoluta, he tardado 10 minutos en salir, tomarnos un café en un sitio que era como para perros, con mogollón de gente allí con sus ordenadores y sus perros, y salir de allí con viento fresco.




Hablando de viento, hemos ido al puente de Brooklyn a ver las vistas. Han estado bien, pero hacía una combinación de viento y frío de esas que te hacen perder la fe en el ser humano. Que te hacen dudar de si la raza humana es inteligente. Joder, qué frío hacía - pero bueno, hemos pasado un muy buen rato allí antes de volver al hotel a descansar. Y en el camino en el metro, unos acróbatas han hecho un show de puta madre justo delante de Belén.










Esta noche vamos al Katz's Delicatessen, curioso nombre, grácil y delicado, para un sitio en el que te ponen los bocadillos más brutales del mundo. El más famoso es el bocata de Pastrami con mostaza, que tiene pinta de dejarte el estómago hecho mierda durante 10 días. Veremos si somos capaces de soportarlo. Tendrá que ser así, porque ir allí con la intención de comer solo un poquito es como el que va al cine y se va en cuanto salen los títulos de crédito. No hay que hacer el gilipollas: si vamos, es con todo, a la experiencia bocatil completa.

Mañana os contamos. Tenemos una cita a la 16:30 en Bryant Park. ¡No faltéis!

PD: Aquí todo es a lo bestia: el que está loco, está muy loco. Hoy hemos visto a un señor jurando en arameo en el metro, cagándose en sus propios muertos, amenazando a una persona imaginaria con el dedo. Parecía que se iba a tirar al metro, el cabrón, pero no lo ha hecho. Ese es el nivel, desgraciadamente.



domingo, 13 de febrero de 2022

Día 2: Nieve, frío, incluso... musicales




Hola desde New York. Hoy por fin hemos tomado un primer contacto serio con la ciudad, visitado muchos de los sitios típicos y hasta hemos acabado yendo a un musical, tomando una decisión de última hora. Hay que improvisar, por supuesto, es clave. También ha sido clave un pedazo de siesta de dos horas que nos hemos marcado. Todos los puntos de vista son respetables, pero más vale ver cinco cosas en un día y verlas descansados... que ver siete y hecho una auténtica mierda. Calidad, por encima de cantidad.



Nos hemos despertado y estaba nevando. No ha dejado de nevar en toda la mañana. Claro, si estás leyendo esto desde Siberia, o incluso desde Siberia-Gastéiz, pensaréis que vaya novedad. Bueno, para nosotros lo es, siendo de Mallorca, de Sevilla, viviendo en Barcelona, habiendo vivido en Madrid muy poco tiempo, porque estaba casi siempre en Taipei, donde tampoco nieva... Ha sido muy divertido ver la ciudad nevada, la verdad.








Al principio íbamos a ir a la tienda de la NBA en la Quinta Avenida, que está a unos 10 minutos andando del hotel, pero hemos parado en la Biblioteca Pública, la New York Public Library, porque algo pasaba. Había un montón de paparazzis y gente saliendo del edificio que posaba para hacerse fotos. Belén ha preguntado y parece que es la semana de la moda en New York. Ella incluso ha hablado con Sarita Choudhury, que sale en el reciente remake de Sexo en Nueva York. Ha sido divertido ver a los paparazzis en acción. Algunos son bastante estrafalarios vistiendo.







De ahí hemos ido a Bryant Park, un pequeño parque al lado de Times Square. Hemos localizado una webcam a la que iremos a hacer el chorra un día de estos, un día determinado a una hora programada, para que nos podáis ver. Es un clásico de este blog, aunque solo lo hemos hecho una vez, en el cruce de Shibuya en Tokyo. Bryant Park tiene una pista de patinaje, en la que también tienen una especie de coches de choque sobre hielo. Una auténtica chorrada, pero tiene que ser divertido si se usa con la mala leche adecuada.






Una vez en Times Square, hemos recordado las veces que hemos estado allí. Se ha modernizado muchísimo, aún más, y hemos visto que la taquilla de entradas con descuento en musicales de Broadway seguía allí. Se llama TKTS y venden solo entradas sobrantes, lo cual nos ha dado una idea. La principal diferencia con la Nueva York de 2013 es que ahora todo es carísimo, increíblemente caro, te dan una hostia con la mano vuelta por cualquier cosa. Cuatro dólares por un café. Diez dólares por un bocadillo. Me ha dado por preguntar qué vale un transplante de riñón, y me pedían el otro riñón. Hijos de puta.









Hemos tomado una cerveza en un sitio redneck llamado Hill Country, hemos ido a comer a un Shake Shack, hamburguesería top que nos gusta mucho, en medio de un parque. El servicio era público, estaba averiado y yo me meaba, así que tuve que mear detrás del cubículo. Descubrí con horror que no era el primero, y que alguien había tenido urgencias peores que la mía. Un asco.





Tras la siesta, volvimos al TKTS y vimos que nos podían dar dos entradas muy baratas para Jersey Boys, un famoso musical que ha vuelto a la cartelera en lo que llaman Off-Broadway, o sea, en teatros con menos capacidad y a un par de calles de Broadway. Al final nos pasaron del gallinero a la cuarta fila por toda la cara porque hoy es el domingo de la Super Bowl y la gente pasa tres cojones de hacer nada más que ver el partido de marras. Jersey Boys ha estado muy bien, buenas voces, buenos actores, y para lo que hemos pagado, 37 dólares cada uno, hemos estado muy entretenidos durante tres horas.



Mañana toca petardeo del bueno. Ya os contaremos... Por cierto, hemos ido al Flatiron y estaba de obras. Otra vez será.

Día 1: Llegada a New York combatiendo el jet lag




¡Hola a todos desde New York! Parece que hemos cumplido con el primer objetivo, que es manejar bien el tema del jet lag. Ahora tenemos uno nuevo: no coger una pulmonía, porque está nevando y la verdad, no estamos muy acostumbrados a esto. Cuando se viaja hacia el Este - hacia la izquierda del mapa, para los no iniciados en los puntos cardinales - lo suyo es no dormir. Aguantar como un jabato y dormirte a una hora prudencial. En nuestro caso, fueron las dos de la mañana, seis horas más en España, debido a una serie de retrasos que ahora detallaremos.

Otra cosa importante es viajar con ropa cómoda. En viajes intercontinentales, el chándal es el rey. Ya lo sé, es poco glamuroso entrar en Estados Unidos en chándal, hasta que ves las pintas de los demás y te das cuenta de que o hay muy poca clase en el mundo, o todo el mundo quiere ir cómodo en un avión. Supongo que será un poco las dos cosas.




Empezamos el día fuerte. Íbamos a hacer un brunch con aguacate, huevos fritos y demás, pero se nos echó el tiempo encima y acabamos en el Burger King del aeropuerto. Hacía mil años que no comía en el Burger King y la hamburguesa me sentó como una patada en los cojones. De todos modos mis problemas no eran nada comparados con los de Belén, que entró por inercia en una espiral de estrés y destrucción. Algo así como cinco minutos antes de embarcar se dio cuenta que su maleta no cerraba, así que rápidamente contrató a un muchacho que la envolvió como si fuese una bocadillo gigante. Justo al llegar al check-in se le cayeron los papeles.




Después, en el control de seguridad, tuvo la mágica combinación de una segurata borde y una señora detrás que le quitaba las bandejas. No le ayudó, aunque no es cosa mía del todo, el hecho de que normalmente tarde mil años en pasar el control, y esta vez tardase 30 segundos - no llevaba ordenador, ni cinturón, ni nada. Fue al duty free a comprar unas cosas y resulta que ya no es relativamente barato, ahora dan las mismas hostias que en el resto del aeropuerto de Barcelona. Al llegar al Burger King, se cayó su bolsa al suelo. Tuvo que tomarse una pausa más que necesaria para romper la dinámica.





Una vez en la cola del avión a Lisboa, sorpresa: un tío que estaba 5 metros delante nuestra se presentó en el aeropuerto con un test positivo de antígenos, CON DOS HUEVOS, MI AMIGOWWWW. Se quejó bastante de no poder subir al avión mientras la gente huía despavorido de él, claro. El vuelo a Lisboa no fue muy agradable. Teníamos un ibicenco delante con el que nos hemos tropezado 50 veces en dos horas, y su amigo, justo delante mío, con tics nerviosos y una verruga en el cogote. Lo más gracioso fue la cortina de separación de business, quizás la más ridícula de la historia. Una vez en Lisboa, hicimos un café con pasteles de natas y una copita de Beirao. En Lisboa, el duty free no requiere la exploración anal a la hora de pagar. Precios populares, vaya.














Hacía un calor demoníaco en el aeropuerto, y en el avión a New York. También hemos pasado frío y claro, hoy en día, a la que toses, piensas que tienes el COVID. Durante el vuelo había que estar despiertos y me vi tres películas, No Time to Die de James Bond, que no nos gustó (la vimos a la vez) y dos pelis de temática neoyorkina, Uno de los Nuestros y Annie Hall. Al llegar al aeropuerto de Newark, tuvimos que hacer cola durante una hora para pasar el control de pasaportes. Eso sí, lo pasamos en 40 segundos cada uno porque el poli estaba ya hasta los huevos. Cogimos un Uber y nos atendió el recepcionista Carlos, venezolano, aquí en el U Hotel. La habitación es correcta y las vistas espectaculares. Hay que agacharse un poco, pero se ve el Empire State Building desde aquí. La foto es desde la puerta del hotel. 




Por supuesto, hemos caído como un tronco y dormido bastante bien, porque llegamos completamente en las últimas. Nos sorprendió abrir la puerta y no ver al ibicenco cincuentón. Estuvo cortándonos el paso y dándonos la brasa durante horas, el muy hijoputa. Supongo que la sensación de alivio nos ayudó a dormir.

Y hoy, a patear la ciudad. Luego os contamos cositas.

Javi

Ya sabéis, los comentarios son bienvenidos y apreciados. :)

viernes, 11 de febrero de 2022

Nos vamos a New York - ¡mañana!




Hola a todos,

Es oficial: ¡mañana nos vamos a New York! Suena hasta raro escribirlo, pero es así. A las 15:00 cogemos un vuelo de TAP Air hasta Lisboa y de allí vamos a New York. No hemos querido decir nada porque uno de los requisitos era pasar un test de antígenos 24 horas antes de viajar, y basta que digamos algo de viaje públicamente para que se joda por completo. Hemos sido cautelosos, pero ahora sí que lo tenemos todo, y os vamos a explicar la génesis de la idea y qué queremos hacer allí.

Los habituales - cada vez menos, ah, cuánto hijoputa ha desertado, aunque en el fondo nos da igual - sabrán que en 2020 íbamos a dar la vuelta al mundo pasando por Nueva Zelanda y que, por supuesto, la pandemia mandó ese plan al mismísimo carajo. Recuperamos el dinero de hoteles y excursiones, y también el de algunos vuelos. Otros nos ofrecieron crédito de vuelo con una bonificación. En el caso de TAP Air, nos dieron un 30% extra y caducaba a finales de este año. A la vez, guardamos una semana de vacaciones en verano por si acaso. Más o menos en Noviembre, decidí mirar qué se podía hacer con el dinero de TAP Air y me salía que podíamos viajar a cualquiera de las ciudades norteamericanas a las que vuela la compañía portuguesa.

Decidimos arriesgarnos y pillar el vuelo a New York. El vuelo nos ha salido prácticamente gratis. Bueno, más bien, no hemos tenido que pagar casi nada más después de gastarnos los duros en 2020 - el vuelo original era Toronto - Lisboa - Sevilla. Belén estuvo lista y reservó un hotel en la Quinta Avenida, al lado del Empire State, cuando Estados Unidos aún estaba confinado. Al final abrieron y nos mantuvieron el precio original - bueno, es que si no lo hacen, íbamos a ir igualmente a New York y la íbamos a liar parda, que todo el mundo tiene más mala hostia después de la pandemia.




Ir a Estados Unidos tiene una serie de trámites burocráticos que rozan lo ridículo por culpa del COVID-19. Antiguamente solo había que pedir la ESTA, que es un documento en el que das tus datos y tienes que marcar que no a una serie de preguntas que van más allá de los estrambótico, tipo si vas a meter animales exóticos vivos en el país, si estuviste en Yemen en 1963 o si en 1972 fuiste encarcelados por un delito que no habías cometido y no tardaste en fugarte de la prisión en la que te encontrabas recluido con tus tres amigos. En tal caso, hoy estáis buscados todavía por el gobierno y sobrevivís como soldados de fortuna. Hay que marcar no a todo, claro.

Ahora hay más papeleo, por supuesto. Primero, tienes que llevar el certificado de vacunación a mano, porque te lo piden a la entrada del país. Además, como ya hemos dicho, hay que hacerse un test de antígenos 24 horas antes de salir. Adicionalmente, tienes que rellenar un documento para entrar en Portugal aunque estés en tránsito, dando todos tus datos, a la ida y a la vuelta. Y por supuesto, para volver a España también hay que rellenar un formulario que te da un QR para regresar. Un coñazo, vamos, pero todo sea por tener una semana de vacaciones.



Hace mucho frío en New York, algunos días llegaremos a los ocho grados bajo cero, así que la mayoría de actividades que haremos serán indoor. Nuestro viaje gira en torno a tres eventos multitudinarios, a saber:

1) Iremos a ver El Rey León en Broadway. Supongo que ahora más de uno se rasgará las vestiduras, pero no he visto nunca la película. En serio, no la he visto. A ver, sé lo que pasa y he visto trozos, pero es que no me ha interesado nunca. Ahora, como show en Broadway me interesa mucho más, seguro que será la hostia.


2) Vamos a ver un derby en la NBA, New York Knicks vs Brooklyn Nets en el Madison Square Garden, el pabellón más famoso de la historia. Ya estuvimos una vez para un partido de jugones de And One en 2004. También tuvimos en la mano entradas para ver a Prince, pero no las cogimos, y luego Prince se murió, y no lo veremos nunca. Cagada.



y 3) Vamos a ver una especie de musical protagonizado por David Byrne, el cantante de Talking Heads. Es un musical hecho a medida en el que repasa todas las canciones de su carrera. Cualquiera que lo haya visto en directo sabe que Byrne es un auténtico innovador, y tenemos muchas ganas de ver de qué va este show.

Por lo demás, haremos lo clásico de Aventura Global: ir a museos racaneando la entrada (ya os lo explicaremos), visitar mercadillos, comprar en outlets para buscar ropa buena, bonita, barata y de talla elefante para el que suscribe, y desconectar en general, aunque también haremos una conexión. Tenemos una cámara web localizada que retransmite las 24 horas del día y quedaremos en pasarnos algún día a alguna hora para hacer el chorra de forma lamentable. Será un solo pase, y ya daremos detalles en Twitter.




¿Cómo, que no nos seguís en Twitter? ¡Insensatos! Podéis encontrarnos en https://twitter.com/aventuraglobal y también en Instagram, https://www.instagram.com/aventura_global/ - iremos poniendo fotos, vídeos y comentarios de todo tipo durante la próxima semana.

¡Nos vemos en Nueva York! Parece mentira, ¡pero está pasando!

lunes, 7 de febrero de 2022

Back to Life - ¿vuelta a viajar?



Hola a todos desde Barcelona. Poco a poco vamos viendo el final de la pandemia. Cada vez hay más gente que se anima a viajar por el mundo pese a las restricciones. Aún hay muchos países que no permiten la entrada a turistas aunque estén vacunados con todas las dosis del mundo como, por ejemplo, Australia. Además, ya veis que no hacen excepciones. Novak Djokovic fue para allá después de haber ganado el Abierto de Australia nueve veces y al no estar vacunado y tener ninguna intención de hacerlo, lo deportaron a Serbia sin contemplaciones. Hay países que tienen tolerancia cero con el COVID-19, pero intuímos que esto está a punto de cambiar. Bueno, salvo que surja la variante norcoreana y sea más perjudicial para la salud que un cubata de lejía.

Pese a ser un blog de humor, no queremos hacer bromas con el COVID-19. Primero, porque estas cosas las carga el Diablo y la siguiente entrada de blog que haremos puede ser en una UCI, y segundo, por respeto a toda la gente que ha perdido seres queridos durante la pandemia, nosotros incluídos. Este mes hará un año que se nos fue Corti y aun nos negamos a aceptar la evidencia.

Os preguntaréis para qué cojones estamos haciendo esta entrada de blog después de no viajar juntos desde Marzo de 2020. Bueno, digamos que tenemos planes. Somos de la opinión que en circunstancias como la actuales, narrar los planes viajeros a los cuatro vientos es una invitación a que se vaya todo a tomar por culo, así que vamos a guardar un respetuoso silencio hasta que todo esté 100% confirmado. Si todo va bien, iremos a algún sitio chulo pronto. Muy pronto, de hecho.



El modus operandi ha cambiado mucho a la hora de viajar. Hay países en los que puedes entrar con el pasaporte COVID sin hacerte ningún tipo de test, y en estos puedes hacer vida normal antes de irte. Sin embargo, hay otros en los que para entrar necesitas una PCR o un test de antígenos hecho el día antes de viajar, y eso hace que tengas que tener un cuidado extraordinario antes de irte. Es un poco absurdo, porque si viajas un sábado, puedes hacerte el test el viernes y desde ese momento, como si chupas la acera desde aquí al aeropuerto, porque tienes los requisitos necesarios para salir.





Esta mierda de limbo extraño lo experimenté yo mismo (Javi) hace poco en un viaje de trabajo a Estados Unidos. Ya sabéis, no es la política de este blog hablar de viajes de trabajo, pero es la única forma de explicarlo esta vez. Desde que me dijeron que iba a ir a Denver me comporté como un ermitaño. Una de las dos paradas era Denver, y cualquiera que me conozca sabe que era importante para mí por los Denver Nuggets, mi equipo de toda la vida. Si pillaba el COVID no iba, así de claro. El hecho de que aún no lo hayamos pillado y que estemos vacunados por triplicado no cambia las cosas: un positivo antes de tiempo y te quedas sin viaje. Estuve dos semanas sin salir prácticamente ni a comprar el pan, y el día que me hice la PCR, miraba compulsivamente si llegaba el resultado cada 5 minutos. Al final pude ir, y no nos queda otra que aceptarlo: estas son las nuevas reglas del juego, y aunque parece que van a cambiar, de momento son las que son.

Lo dicho: esperamos daros buenas noticias pronto. La actividad en Aventura Global será como hasta ahora - publicaremos una entrada de blog al día siempre que estemos por ahí, porque el objetivo del blog sigue siendo el mismo: informar a familia y amigos que estamos bien. Bueno, más que informarles, darles la oportunidad de que se informen. Otra cosa es que luego pasen tres cojones de leernos, que es muy respetable, pero ahí está la información. Como siempre, este blog no será un sitio patrocinado por Mr. Wonderful donde todo lo que pasa es maravilloso, espectacular, bonito y con tonos pastel. No, joder. Si nos pasa algo malo, lo contaremos, o si estamos cansados, o si una excursión ha sido una mierda, o algo nos ha decepcionado. Nuestro compromiso es el de reflejar la realidad y compartir nuestros viajes con nosotros.

Eso, y hacer el chorra por el mundo, por supuesto, que se nos da bastante bien. Back to Life, Back to Reality.

PS: Como siempre, podéis hacer comentarios. Hemos decidido moderarlos porque hay gente que le da a publicar seis veces seguidas y sale repetido. Así, cuando leamos los comentarios, nos aseguraremos de responderlos inmediatamente.