domingo, 9 de agosto de 2009

Día 5: Harlem, Chinatown, Brooklyn!



Hoy es un buen día. Hemos dormido nueve horas, desayunado como príncipes y ahora empiezo este blog a medio día con bastantes energías. Mis pies parecen putos globos, mis piernas sobreviven por el duro trabajo que he hecho las tres semanas antes de venir pero mentalmente estamos con ganas de vivir a tope estos dos días en NYC para luego echar el resto en Las Vegas. Ahí fuera hay una especie de festival dominicano que hace un ruido furioso. Seguro que van todos borrachos. Uno siempre reconoce a sus iguales.

Es una pena irse de New York cuando ya le hemos cogido el truco al metro. La mejor compra que hemos hecho es una tarjeta semanal de metro. Podemos subir en todos los metros y buses de NYC sin hacer colas para comprar entradas. La peor compra, por supuesta, fueron unos M&Ms en la tienda oficial de la marca. Pagados por encima de precio de jamón de bellota y con sabor a coco. O eso decía el papel. Realmente saben a alcantarilla taiwanesa.

Hoy hemos estado en el famoso Sylvia's en Harlem. Desayuno de dos huevos fritos, una pieza de pollo al estilo sureño, patatas fritas, café, postre y un cocktail que nos hemos pedido para hacer tiempo. El sitio es especial porque cantan gospel los domingos, pero empezaba a las 12.30, irse antes era cagarla. Hemos llegado los primeros y había una cola de 45-50 minutos cuando nos hemos ido.

Harlem ha mejorado mucho como barrio en los últimos cinco años, no hay necesidad de tener prejuicios ni ahora ni nunca pero sí que es cierto que han prosperado y me alegro. Hemos pasado - de potra - por el teatro Apollo, donde hay una especie de homenaje permanente a Michael Jackson en murales y en el suelo. Ibamos camino de una tienda que se llama House of Hoop y que está muy bien, aunque la he encontrado un poco cara. Quería comprarme una camiseta específica de allí, pero no la tenían. Mucho mercadillo ambulante, mucha tienda de zapatos y maniquíes en las tiendas con la silueta de Queen Latifah. Ya está bien de modelos superdelgadas cuando la gente de verdad no es así. Recomiendo dar una vuelta por Harlem. Es la auténtica New York y nada peligrosa un domingo por la mañana, con la gente saliendo de misa con sus mejores ropas.

Para ser sincero, amigos, en este momento no tengo ni puñetera idea de lo que vamos a hacer luego. Hemos quedado con Íñigo, un amigo de Barcelona, a las 6. Lo que pasa en las próximas tres horas es un misterio. Belén quiere ir a Chinatown, así que es posible que acabemos allí porque a mí también me parece bien. Lo único que he pedido en todo el viaje en plan ahora y por cojones es llegar a Las Vegas e irnos a los outlets a comprar ropa. De todos modos hasta ahora los dos queremos hacer más o menos las mismas cosas.

(varias horas después)



Belén ha estado en la fiesta dominicana - su día nacional - y me ha llevado para allá. Le han regalado unas pocas de cosas y hemos hecho este vídeo que espero que os guste. Mi teoría de que a los españoles nos gusta todo lo gratis se refuerza.




Al final hemos empezado la tarde en Chinatown: mucho agobio, situaciones curiosas y cosas variopintas. Desde un montón de asiáticos con edad media de 70 años jugando a las cartas y cantando sin - aparente - ritmo alguno hasta tiendas en las que vendían sapos vivos. Sí, amigos, compre su rana favorita y papéesela por el módico precio de 3.59$, IVA aparte. Ya sé que resulta repugnante e increíble y por eso hemos hecho una foto. Belén, claro, porque yo he salido pitando al ver semejante cosa.



Hemos seguido andando por Little Italy hasta el Soho, tomando cervezas en un bar con buena música - Stone Roses, Foo Fighters, Editors... - hasta quedar con Íñigo, un amigo que viene un mes al año por aquí y Ana, una amiga suya. Hemos cenado fantásticamente - y no por muchísima pasta - en un sitio que ha ganado el premio al mejor filete de New York los últimos 24-25 años. El camarero era de Podgorica, Montenegro, pero yo creo que nos estaba vacilando. El sitio se llama Peter Luger y está en Brooklyn. Absolutamente recomendadísimo. Después hemos ido a un bar que estaba tocando un grupo en una sala anexa separados por una cortina. Me ha dado por poner Pretty Persuasion de REM en el jukebox - esta semana se reedita el Reckoning en versión 20 aniversario - y ha sonado tres veces más alto que el grupo, que yo creo que hasta se han parado hasta que el barman ha bajado la música.

Nos queda un día en New York antes de irnos a Vegas. Nos está gustando muchísimo y volveremos. Concretamente el día 22, porque tenemos el vuelo de vuelta. No, en serio, siempre que vengamos a USA iremos a esta ciudad. Mañana toca subir al Rockefeller Center y visitar el Radio City Music Hall y los estudios de la NBC. Todo junto, 45 dólares. Un pelotazzo, con dos zetas.

Javi
PD: Dani Jarque RIP.

sábado, 8 de agosto de 2009

Día 4: DC - Decepción completa



Hola a todos. Al final el día en Washington no ha salido como esperábamos. No hemos sido capaces de contactar con David Vanterpool, no hemos visto a Barack Obama más que en - muchas - fotografías y ha hecho un calor insoportable. La cena de anoche estuvo bien, Pascual, el clarinetista de la Orquesta Filarmónica de New York y su mujer, Gemma, nos llevaron a un japonés no muy lejos de nuestro hotel. Ellos son encantadores y su hija... de esas niñas que se portan bien siempre y a la que se puede llevar a cualquier sitio. Me han caído muy, muy bien y espero verlos en Barcelona cuando vengan a tocar.

Nos hemos levantado a las 6:30 de la mañana para ir a Penn Station y subirnos en un tren Amtrak para ir hasta Washington DC. Ha sido muy curioso ver Times Square vacío completamente, un poco como la Gran Vía en Abre los Ojos - aunque menos exagerado - porque era sábado por la mañana y nadie madruga a esas horas. Nos ha gustado mucho el tren y se lo recomiendo a todo el mundo. Espacioso y cómodo. Qué digo, joder, espaciocísimo y comodísimo. No he visto nada igual. He podido ir estirado a tope a la ida y a la vuelta.



Washington no merece la pena. Es una ciudad llena de edificios oficiales, con avenidas inmensas y sin alma ninguna. Un poco como Madrid si le quitases el centro - totalmente artificial. Allí no se puede vivir sin coche. Eso sí, hay cosas que ver y son chulas. La Casa Blanca, por ejemplo. Hemos estado más cerca de lo que ha estado ZP en 5 años en el gobierno - y eso que había una valla de por medio y estaba al carajo. Aún así y aunque el zoom de nuestra cámara de fotos es realmente pobre - porque lo es - Belén ha hecho esta foto que alegra el corazón:



Hemos ido en peregrinación al monumento Lincoln, que está al final de un parque lleno de ardillas y sobre todo, mucha, mucha gente. Poca sombra y un calor húmedo como los peores días de Barcelona. Además el metro funciona fatal, según qué líneas en hora punta pasa uno cada 12-15 minutos y no hay paradas en la zona cercana a la casa de Barack - supongo que deben tener un bunker nuclear de primer nivel por allí abajo. Los semáforos te dan 25-30 segundos para cruzar grandes avenidas. Encima... las calles verticales iban así.. 5, 4, 3, 2, 1, una calle que no me acuerdo y otra vez 1, 2, 3, 4, 5... Un puteo digno del mismísimo Kafka. Al final hemos copiado a este señor de aquí...


Y nos hemos ido a la estación previo paso por una tienda de souvenirs que vendían todo lo imaginable de Obama: camisetas, periódicos, medallas, pins y hasta condones. ¡Condones! Había camisetas suyas como si fuese Neo en Matrix, el Sheriff local y cosas así... Después hemos hecho un vídeo muy guapo en Times Square que creo que ha quedado bastante bien. Sábado por la noche. Una pasada. Allí en Washington hemos comido en un mejicano cojonudo, creo que nos han puesto el mejor taco que he comido en mi vida. Todos los empleados eran mejicanos y se nota, vaya si se nota...

Mañana el plan es ir al Sylvia's a desayunar, dar una vuelta por Chinatown y quedar con nuestro buen amigo Iñigo para cenar. Eso es, si no nos da un plantón como el que David nos ha dado hoy. Habrá una explicación, estoy seguro... Nos quedan dos días en New York y los vamos a intentar aprovechar a tope.

Adjunto vídeo de cómo va mi descarte de ropa antigua.



Cuídense,

Javi

viernes, 7 de agosto de 2009

Dia 3: Tierra, mar y aire





Hola, soy Belén. Sí, estoy bien pero ando de vacaciones y estoy delegando mis obligaciones como blogger a mi jefe de prensa, representante y sin embargo marido Javi. Si quieren dejarme un mensaje, háganlo después de la señal.

¡Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!

Bien, soy yo otra vez. Belén se ha ido un rato a Times Square. Supongo que está en el Sephora. Tiene el mal que tenemos todos los españoles: basta que algo sea gratis para que queramos esa cosa... y mucho. Ayer hacían maquillajes gratis en el Sephora y creo que se ha ido para allá, aprovechando la circunstancia de que hoy quedamos con un amigo que hace 23 años que no ve. Anoche nuestra cena con mi amiga coreana Sunyu fue bastante bien. Hemos quedado otra vez el domingo para ir al Sylvia's, un restaurante de Harlem lleno de soul y de buenos desayunos. Seguramente a Sunyu la veamos por Barcelona muy pronto. Eso espero.

Hemos madrugado otra vez y nos hemos ido a Grand Central Station, la estación de trenes de aquí, que es otro punto comparado con cualquier estación europea. Tiene una zona de comidas subterránea supercompleta - por ejemplo, Victoria Station en Londres tiene algo parecido pero es muchísimo más caótico. Aparte tiene un mercado de calidad, con comida superbuena. Es una tradición en nuestros viajes - ya sean escapadas de fin de semana o viajes más largos como estos - hacer lo que llamamos la noche de los quesos y los vinos. No creo que haga falta explicar que se trata de comprar queso, vino, alguna chorrada más y papeárselo todo en la habitación del hotel. Seguramente será el lunes. Digo que todos los productos son de calidad porque hemos encontrado las auténticas tortas de Inés Rosales, producto autóctono de Castilleja de la Cuesta, Sevilla. Con dos cojones.


Después hemos cogido el metro hasta Wall St y distrito financiero. La zona cero está tapada y en obras, ya no es ese agujero descorazonador que era en 2004 - afortunadamente. Hemos ido a unos grandes almacenes, Century 21, que son baratísimos. Además mi número de zapato - el 48 - es normal en este país. No es como en España, que pides ver los zapatos del 48 y te sacan modelos que le parecerían horribles al mismísimo Herman Munster. Hay de todo, pero como tenemos que ir a los outlets en Vegas preferimos esperar y si no nos convence lo que vemos allí, volver en el día que volvemos al NYC - el día 22. Después hemos ido a comer en un Subway. Por alguno motivo que escapa a mi entendimiento, Belén nunca había estado en un Subway - y se ha hecho fan el primer bocado. Hemos estado en un deli - tienda que venden bebidas y comida en plan ligero muy típica de aquí, justo al lado de la zona cero. Los dependientes, todos mejicanos, vivieron en primera persona el 11-S. Tuvieron que cerrar la tienda y ver cómo la oscuridad en forma de papeles y ceniza inundaba la calle. Muy fuerte.





Hemos cogido el ferry a Staten Island. ¿Qué hay en Staten Island? ¡¡¡NAAAADAAAA!!! Pero el ferry es gratis y pasa por delante de la Estatua de la Libertad. Se ve todo Manhattan. Es un paseíto en barco la mar de agradable y que no te cuesta un pavo. Después hemos tirado cada uno por su lado porque quería ir al Apple Store de New York. Mucha gente, muy escaso y aparte no venden iPhones para llevarlos a España. Supongo que el truco es comprarlo en otro sitio y piratearlo una vez aquí, pero no tengo ni idea de cómo se hace una cosa ni la otra. He estado en el NikeStore y es ESPECTACULAR. He decidido que para qué gastar pasta en la tienda de la NBA cuando lo puedo hacer ahí. Además Nike es sponsor de la Euroliga, qué cojones. Creo que nadie que le guste el deporte puede resistirse a comprar algo allí.

Ahora que lo pienso... El título de por tierra, mar y aire no tiene sentido, así que se lo voy a buscar enlazando temas magistralmente (??!?!). El aire es el que sale del clarinete del amigo de Belén, Pascual Martínez. Aparte de tener nombre de Cantor de Híspalis, el tipo es primer clarinetista de la Orquesta Sinfónica de New York. Ahí es nada. Digo que con el cargo que tiene debe conocer a Woody Allen personalmente, vaya. Hasta le habrá dado unas clases.

Mañana vamos a Washington DC a intentar ver a mis dos negros favoritos. Al primero - David Vanterpool - va a ser más fácil verle que al segundo - Barack Obama. Hemos quedado con David cuando lleguemos. Lo de Obama... tendremos que verle de lejos y pedirle que nos invite a un algo ahora que nuestros países son amigos.

Ahora lo que se impone es una buena ducha. En 97 minutos hemos quedado con Pascual. Seguiremos informando desde la Gran Manzana. Espero que Washington merezca, y mucho, la pena.

Javi - y Belén!


PD: Seguimos a la búsqueda de un famoso. Hoy estábamos ambos convencidos de que Scarlett Johansson estaba caminando delante nuestra. Nos hemos adelantado y era una doble - eso sí, muy parecida. De todos modos sí que hemos visto a alguien terriblemente famosa - eso sí, hace tiempo. Se trataba ni más ni menos que de Lauren Bacall, su amiga y su perrito. Estaba comprándose un pastel en la novena avenida, la muy picarona. Ha sido una de las mujeres más guapas del mundo y sigue currando a la nada despreciable edad de 85 años. Si no llega a ser por Belén habría pensado que era una vieja ricachona con antojo de merengue. Pero Belén estuvo rápida.

jueves, 6 de agosto de 2009

Día 2: Todo un mundo de consumismo



Hola a todos otra vez desde New York. Belén se ha quedado en Times Square para ver la tienda de Toys 'r Us y porque quería petardear por ahí con toda tranquilidad. Llevo despierto desde la seis de la mañana y en la calle desde antes de las nueve. Nos han cambiado de habitación pero sigue habiendo un ruido del copón - y eso que ahora no hay tráfico aquí debajo. Los calzoncillos que me compré ayer son una auténtica basura. Dos por 20 dólares en un GAP aquí mismo abajo. Las sudaderas las harán bien, pero los calzoncillos... Ahora entiendo cómo se sentía Tarzán.

Y no es agradable. Menos mal que me he traído a mis viejos compañeros que van a decirme todos adiós en este viaje. Si alguien quiere unos calzoncillos Gap usados talla XL, lavados y que solo han pasado por mi glorioso y poco contaminado ano, son suyos. Si no, se quedan aquí también. Seluk, es tu oportunidad. Además tiene dibujitos de inventos famosos. Palabra. Una horterada de mucho cuidado.

En fin, dejémosnos de escatologías. A Belén la han entrevistado para la ABC. Parece que hoy Obama hace 200 días en el gobierno y han parado a 200 personas aletoriamente en Times Square para hacer una pregunta. Estamos atentos para ver si lo podemos grabar de la tele, aunque es complicado que elijan la suya, que por cierto iba de las relaciones de Bush con ZP. Hemos pasado la mañana en el Museo de Historia Natural. Un sitio la mar de grande pero que como museo no me ha impresionado gran cosa. No está a la altura de los grandes museos del mundo, mayormente europeos, ni siquiera la llega al Metropolitan a la altura de la huevada. Hemos tardado más de la cuenta porque en el metro de New York no hay quien se entienda. Algunos trenes son rápidos y paran cuando les sale de los cojones, otros lentos que paran en todas, otros lentos solo a según qué horas... un follón.

Hemos pasado la tarde en Central Park jugando el frisbee y paseando por ahí. Central Park sí que merece la pena. Tener un parque así con tanto rascacielo al fondo es especial. Hemos comido en un japo y vuelto andando por Columbus Avenue hasta enlazar con el meollo de Times Square. El título del blog va por la tienda de M&Ms, que está en la calle 49 - creo - con la séptima. Son tres plantas con merchandising de M&Ms. Desde caramelos edición limitada pasando por docenas de camisetas, pijamas, relojes, bisutería, toallas, cortinas de ducha (!)... es espectacular! Peluches con forma de M&Ms!







El mundo del consumismo no tiene límites, y más en este país... Tenemos mucho que aprender, francamente. Aunque no sé si quiero que aprendamos todo esto porque es muy, muy excesivo. Ya lo sé, en Las Vegas vamos a flipar...

Esta noche hemos quedado con una amiga coreana que tengo en New York. Va a ser cenar, bebernos una cerveza y pegarnos una sobada que tengan que echar la puerta abajo para confirmar que estamos vivos. Y hablando de dormir, se impone una siesta espectacular.

Buenas noches y gracias por todos los comentarios. :)

Javi

PD: No es Belén no quiera escribir, es que siempre que empiezo no está. La siguiente entrada será suya, espero.

PDD: Hotel Mela. Ya he oído a tres personas diciendo en español en la puerta me la pela, me la come, me la mamas... Me recuerda a un cartel que había en la playa cuando era adolescente. Era de una obra cuyo arquitecto tenía como apellidos DE LA LAMA LAMAMIE. Eso es ir provocando y lo demás son hostias.

Día 1: un laaaaaargo miércoles


¡Ya estamos aquí! Ha sido el miércoles más largo de nuestra vida. Aquí ando, en el hotel, que amablemente nos han despertado a las 6 de la mañana sin ninguna necesidad. Intentaré hacer un resumen más o menos conciso de todo lo que ha pasado. Vaya por delante que se me ha olvidado pillar el cable de la cámara y que de momento no habrá fotos... Pero espero comprarlo hoy mismo.


Corrijo: Belén ha encontrado una forma de hacerlo sin cable ni nada. Acabo de quedar como el mismísimo culo.

Bien, la cosa empezó bastante mal. Pité el control del aeropuerto de Barcelona. Cuando el tío se puso el guante blanco ya me acojoné. Es la típica estampa a evitar en un aeropuerto. Cuando el tío me dijo que me abrochase el cinturón ya me dio la risa floja. Y cuando el hombre me pidió que me diese la vuelta... aparte de apretar al culo, estábamos todos descojonados, policías incluídos. A las 6 de la mañana. Hay que joderse.

Nada más subir al avión nos dimos cuenta que estábamos al lado de un tipo enorme, obesísimo y que quien se sentase en medio no iba a caber ni de coña, así que hice lo correcto: anticiparme a la situación y valientemente sentarme en la ventana. Belén protestó a la gente de British Airways, que entendieron la situación y la mandaron a clase club directamente. A los dos, de hecho. Menos mal, porque el pavo ese encima era un borde.

El tránsito en Heathrow fue fluído y rápido, sin problemas. Tanto fue así que me dio tiempo a pedirme una pinta de Guinness en un bar cerca de la puerta de embarque. Fue pagar y anunciar que nuestro vuelo embarcaba, así que me tuve que beber la pinta al estilo de Samuel L. Jackson en Pulp Fiction. La gente de alrededor, mayoritariamente familias, me miraban como si fuese lo peor. No solo me había pedido una pinta a las 9.45 de la mañana, encima me la bebido de un tirón. Sí, amigos, soy un borracho, pero no tanto...

Lo peor del viaje de momento ha sido que nos tuvieron casi una hora para pasar el control de seguridad, más de media hora después de que nuestras maletas saliesen. Comprendo que los Estados Unidos sean meticulosos a la hora de cuidar su seguridad, pero es de república bananera que la gente recoja sus maletas media hora después de que hayan salido. Encima me perdieron mi maleta donde tenía mis magníficas camisetas y sobre todo mis impagables calzoncillos. He estado sin ropa hasta esta mañana - por cierto, encontrar unos calzoncillos grandes y chulos en la zona de Times Square es altamente complicado. Al principio no me querían mi identificar porque mi pasaporte ponía Gancedo Navarro y el papel solo Gancedona. Aparte de la risa y la rima fácil que produce la palabra Gancedona, hace falta ser corto para no darse cuenta que era yo.

El hotel está 30 metros de Times Square, muy coqueto, con todo lo que necesitamos. De todos moos vamos a pedir que nos cambien de habitación porque damos justo a la calle, que está en obras. Si al jetlag añadimos ruido, esto va a ser la hostia. Times Square impresiona, pero no tanto como la primera vez. Es algo así como ver a Oasis - la primera vez es la polla y luego básicamente es más de lo mismo, pero sigue molando mucho. No nos dio mucho más tiempo que recoger los bártulos e irnos a ver a Chris Isaak al Beacon Theater, afortunadamente a una parada de metro del hotel.

Chris Isaak estuvo sensacional, aún llega a las notas altas con la gorra y tiene una banda de músicos expertos. Se nota el buen rollo. La iluminación estuvo bastante bien y pese a la pinta de serio que tiene, Isaak es un crack. De los mejores que he visto en monólogos entre canción y canción. El teatro fue impresionante, hasta Isaak hizo una coña muy buena. "Me encanta este sitio. Me hace recordar cuando empezaba en mi ciudad, en un centro comercial, tocando delante de una tienda de zapatos los martes por la tarde. Tú tratas de dar lo mejor de tí mismo pero la gente no es gilipollas. Te ve tocando un martes por la tarde frente a una tienda de zapatos y todo el mundo sabe que los artistas de verdad, los buenos, tocan los miércoles."

Tocó prácticamente entero su nuevo disco Mr. Lucky - menos la primera canción, la mejor del disco, no sé por qué - y todos los clásicos. Hizo versiones de Elvis y Roy Orbison - Only the Lonely en acústico - y subió hasta el gallinero, donde estábamos, durante una canción. O sea, el tío salió a la platea, cogió las escaleras sin parar de cantar y se plantó allí. Tenemos un vídeo que queremos compartir con vosotros, sensacional, también grabé Wicked Game entera.



De momento eso es todo, chispa más o menos. Belén ha traído desayuno y ahora nos vamos a Central Park. Hasta he comprado un frisbee para jugar!


PD: Belén ha vuelto con el desayuno y noticias. ¿Qué noticias? Tendréis que esperar al siguiente blog... Pista: programa de TV.

PDD: Es un viejo truco publicitario el dejar a la audiencia en vilo para luego que sea una chorrada. El Tomate lo hacía constantemente.

PDDD: El Tomate ha hecho mucho daño a la sociedad en general y a mi cerebro en particular. Ayayayayaayyyy....

martes, 4 de agosto de 2009

Nos vamos


La foto es de 2004. Fueron nuestros primeros minutos en Times Square, los dos flipando bastante con lo que veíamos por allí. Llevamos muchos meses queriendo repetirla en versión 2009. Belén saldrá favorecida con el paso del tiempo y yo daré vergüenza ajena, pero en fin. Es una de nuestras fotos favoritas, yo diría que la número 1 en nuestro ranking.

Salimos a Londres a las 7.15. Tendremos 1h y 45 minutos para llegar desde la terminal 3 a la nueva terminal 5, lo cual quiere decir que como haya el mínimo retraso vamos a tener que dar más carreras que Indiana Jones en un camino lleno de serpientes. Si todo va bien, a partir de las 8, hora española estaremos en New York.

Nada más llegar tenemos nuestro primer evento: un concierto de Chris Isaak. Su último disco, Mr. Lucky, está bastante bien y supongo que no se dejará todos los clásicos tipo Blue Hotel, Wicked Game or San Francisco Days. También será mi primer concierto en Estados Unidos. No hemos tenido mucha suerte con el calendario de conciertos. Eso sí, lo de Tom Jones, aunque quede mal que lo diga, va a molar bastante...

La próxima será desde USA, si sobrevivimos a los enlaces, los madrugones y las aduanas. Todo merecerá la pena con repetir esa foto. A ver si me queda igual de bien, ¿no?

Javi

lunes, 3 de agosto de 2009

Inquietud


Hola a todos...

Acojonados nos hallamos tras leer esta bonita noticia en elmundo.es:

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/08/02/barcelona/1249205396.html

La verdad es que es simple casualidad, y que no tiene que pasarnos a nosotros. Pero se añade a la inquietud general antes de un viaje tan largo, vaya. Belén dice que está más nerviosa que el día de su boda. Francamente, no sé qué puede poner más nerviosa a una mujer que casarse con un tipejo como yo. Hay días que hasta quedar a cenar con Jack el Destripador es más tranquilizador en líneas generales...

La planificación del viaje está en sus últimos toques. La idea - que compartimos los dos - es ser lo más meticuloso posible en el pre-viaje para tener garantizado lo básico - alojamiento, excursiones, vuelos, tarjetas de embarque, etc - para una vez en destino, improvisar todo lo que podamos. No somos de la idea de verlo TODO en TODOS sitios. Estamos de vacaciones. Lo último que queremos es estresarnos. Levantarte cada día y pensar qué hacemos hoy siempre es sano. Los dos somos gente imaginativa. Bueno, más o menos en mi caso...

Hoy voy a afeitarme tras casi dos semanas sin hacerlo. Al parecer en la aduana de Estados Unidos no son muy bien recibidos los tipos con barba. Llegan a ser hasta sospechosos, que le pregunten a E, el cantante de los Eels, con pinta de talibán pero nacido y criado para gloria de los Estados Unidos de América. Así que voy a recuperar mi relación con el señor Gilette.

Manda cojones que me afeite más en vacaciones que cuando estoy trabajando. Pero si trabajas en el sótano de un pabellón de deportes tres noches a la semana, a veces tu aspecto es lo de menos en según qué meses... De todos modos es poco comprensible que en el país de Jeff Lebowski miren estas cosas con tanta lupa. No sé.

Más cosas: seguimos insistiendo en el tema de los retos. De momento y que se sepan están casarnos en Las Vegas, bailar como Carlton Banks en el concierto de Tom Jones - hay prohibición estricta de cámaras en el MGM Grand -, pedir una camiseta de Felipe Reyes en la tienda de la NBA, hacernos alguna foto con un megaobeso... y no sé si hay más. Estamos abiertos a sugerencias que no den con nuestros huesos en el talego o en la tumba.

Mañana es mi último día de curro. Y a las 3, como diría Jimmy en Aterriza como Puedas, ¡Vacaciones, vacaciones!

Javi